Rosie Hamlin y «Angel Baby»

Rosie Hamlin y «Angel Baby»

Rosie Hamlin y «Angel Baby»

Rosalie «Rosie» Méndez Hamlin (1945–2017) escribió «Angel Baby» a los catorce años y, con esa sola canción, se convirtió en la primera estrella chicana del rock and roll. Grabada en 1960, «Angel Baby» llegó al número 5 de las listas Billboard y, con el paso de las décadas, se transformó en lo que muchos llaman «el himno nacional chicano»: la banda sonora de los lowriders, de las tardes de oldies y de los primeros amores de varias generaciones de mexicoamericanos.

La historia de Rosie

Rosie nació el 21 de julio de 1945 en Klamath Falls, Oregón, y creció en National City, California, en el área de San Diego. A los catorce años escribió un poema sobre un amor adolescente al que tituló «Angel Baby». En el verano de 1960, ella y un grupo de amigos músicos condujeron hasta San Marcos, California, y grabaron la canción en un estudio improvisado dentro de un viejo hangar de aviones. Hicieron falta unas treinta tomas en una grabadora de dos pistas. El resultado —la voz cristalina de Rosie sobre unos pocos acordes— capturó una emoción que el público reconoció de inmediato.

El sencillo salió a finales de 1960 con el sello Highland Records. «Angel Baby» subió hasta el número 5 del Billboard Hot 100 y del R&B a comienzos de 1961, y entró también en las listas de Canadá, el Reino Unido y Australia. La disquera, sin embargo, acreditó a un compañero de banda como autor de la canción; a Rosie le tomó veintisiete años recuperar los derechos de lo que ella misma había escrito.

«El himno nacional chicano»

A comienzos de los años sesenta, casi ninguna joven chicana cantaba rock and roll. Rosie fue la excepción. «Angel Baby» fue el primer gran éxito nacional de una artista chicana, y la comunidad mexicoamericana la hizo suya para siempre. El historiador Ruben Molina lo resume en su libro Chicano Soul: fue la comunidad mexicoamericana la que abrazó a Rosie y la colmó de cariño.

Desde entonces, «Angel Baby» ha sido inseparable de la cultura lowrider y de los programas de oldies. Sonaba en el programa de Art Laboe, en las dedicatorias al aire, en los bailes de la escuela y en los altavoces de los lowriders que recorrían la avenida Highland los sábados por la noche. Herman Baca, veterano líder del movimiento chicano, la llama sencillamente «el himno nacional chicano». Todavía hoy es un clásico obligado en las noches de crucero y en las celebraciones de la comunidad.

La versión en español

Rosie siempre quiso grabar una versión bilingüe de «Angel Baby» para honrar sus raíces chicanas. En 1998, Rosie and the Originals registró una versión en spanglish que se volvió un clásico del cruising; aparece en el álbum de 2001 Angel Baby Revisited. En 2018, esa versión en español alcanzó su mayor audiencia cuando se usó en un anuncio de El Pollo Loco, llevando la inconfundible guitarra y la voz de Rosie a una nueva generación.

Versiones en español y de artistas latinos

«Angel Baby» ha sido grabada por decenas de artistas en varios idiomas. Entre las versiones en español y de intérpretes latinos destacan:

  • Jesús Olivas — «Ángel mío» (1965), una adaptación con letra nueva en español.
  • Angélica García (1991) — cantante mexicoamericana de freestyle y latin pop; su versión volvió a entrar en las listas Billboard.
  • Linda Ronstadt (1996) — la superestrella de origen mexicano la reimaginó como una canción de cuna. Ronstadt reconoció que Rosie «rompió el techo de tortilla» para las cantantes latinas del rock.
  • Jenni Rivera — «Se Las Voy a Dar a Otro» (2001), con arreglo de banda y letra en parte en español; una versión muy querida por el público latino.
  • La Potranquita con Banda (2002) — un arreglo bilingüe con acompañamiento de banda.
  • Nancy Sanchez (2017) — un homenaje bilingüe grabado tras el fallecimiento de Rosie.

Legado

En 1995, el Salón de la Fama del Rock and Roll reconoció «Angel Baby» como one-hit wonder, y a Rosie se la recuerda como una pionera entre las cantantes chicanas. John Lennon grabó la canción y dijo que «la pequeña Rosie» era una de sus artistas estadounidenses favoritas. Rosie pasó sus últimos años en Nuevo México, cerca de sus hijos, y falleció el 30 de marzo de 2017, a los 71 años. Su voz sigue sonando en cada crucero, en cada quinceañera y en cada estación de oldies donde alguien dedica «Angel Baby» a su amor.

Este es el sitio oficial de la familia de Rosie Hamlin. Para conocer más, puedes visitar sus memorias (en inglés), el catálogo de discos o la página principal.